El Lector Afortunado 


Con el correr de los días, no hemos dejado de leer, como lo hemos hecho siempre desde muy pequeños. Recuerdo una confusa biblioteca familiar que mi madre poseía en mi cuarto en mi casa natal. Allí se amontonaban desde Sinué el Egipcio de Mika Waltari hasta Cuentos Breves y Extraordinarios de Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges. Esa diversidad, apabullante, inconexa, pero decididamente provocativa ha conformado mi experiencia como lector. Quizas lo que se jugaba en ella era el placer de leer, no importa muy bien qué. Como ha dicho Jorge Luis Borges "Creo que la frase “lectura obligatoria” es un contrasentido; la lectura no debe ser obligatoria. ¿Debemos hablar de placer obligatorio? ¿Por qué? El placer no es obligatorio, el placer es algo buscado. ¡Felicidad obligatoria! La felicidad también la buscamos. Yo he sido profesor de literatura inglesa durante veinte años en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y siempre les aconsejé a mis estudiantes: si un libro les aburre, déjenlo; no lo lean porque es famoso, no lean un libro porque es moderno, no lean un libro porque es antiguo. Si un libro es tedioso para ustedes, déjenlo; aunque ese libro sea el Paraíso Perdido —para mí no es tedioso— o el Quijote —que para mí tampoco es tedioso—. Pero si hay un libro tedioso para ustedes, no lo lean; ese libro no ha sido escrito para ustedes. La lectura debe ser una de las formas de la felicidad, de modo que yo aconsejaría a esos posibles lectores de mi testamento —que no pienso escribir—, yo les aconsejaría que leyeran mucho, que no se dejaran asustar por la reputación de los autores, que sigan buscando una felicidad personal, un goce personal. Es el único modo de leer" (1)

Sin duda, estas afirmaciones no relevan de la formación de un cierto gusto, una forma particular y secreta de encontrar el placer de leer, que no tiene que ser igual en cada uno de los sujetos que leen, pero si capaz de darle a esa experiencia una satisfacción que aunque breve, o pequeña, es una satisfacción que permanece en el espíritu, que se deja saborear muchas veces sin perder su gusto, y que contribuye no solo al solaz del lector sino también a su perduración en el tiempo como un sujeto, como alguien que contribuye a la palabra  escrita aunque no sea sino como reviviendola de su tumba de papel y haciendola vivir nuevamente entre nosotros.

Por qué se preguntaran ustedes evocar el placer de la lectura en un tiempo donde este escasea, donde los mensajes - agudos, hirientes, consoladores o veloces - de texto surcan el aire desde las plataformas de nuestros celulares y nos convocan a la inmediatez de lo comunicado, a la instantaneidad de lo dicho y no al desarrollo lento (por mas rapido que leamos, un libro lleva un tiempo) de lo narrado o a la agudeza de una poema o a las complicaciones de una demostración. Justamente esa es la razón de este espacio. Evocar para ustedes la belleza, el ingenio, la profundidad o el gusto de un escritor a partir de ese eslabón imprescindible que es el lector y no el mero recipiento de incontables mensajes que - como se decía en los tiempos heroicos de la radiodifusión - "surcan el éter". Darnos otro tiempo, un tiempo para detenernos un poco, donde sentarse a leer es una operación que dignifica y sanea la subjetividad y que, a la vez, la expande un poco, aunque  sea temporariamente.

He leído, hoy, con asombro y admiración un libro muy pequeño llamado "Eno. 100 ideas" que consiste en una recopilación de  frases y pensamientos de Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno nacido en Woodbridge, Suffolk, Inglaterra el  15 de mayo de 1948, y mas conocido como Brian Eno quien ha desarrollado su sorprendente carrera de musico, productor, ingeniero de audio, fotografo, escritor, cantante y activista durante uno mas de 50 años en en campo de la musica alternativa. El libro en cuestión son solo frases, tomadas de distintos lugares y editadas primorosamente por Planeta X y Mal de Archivo Emisiones, ambas editoriales de la ciudad de Rosario, Argentina.

La sorpresa de este libro es interesante. Eno se revela como un pensador de una agudeza desbordante. Las reflexiones versan sobre arte, tecnología, politica, azar. futuro, experiementacion, minimalismo, sintetizadores y muchos temas más y en todos hay una forma de pensamiento que evita los lugares comunes y estimula muchas lineas de acceso a todos estos temas candentes del pensamiento contemporáneo.

De Eno ya conocíamos su potencia musical tanto en el conjunto donde comenzó, esto es Roxy Music donde participó en dos de sus albumes iniciales, esto es Roxy Music (1972) y For your Pleasure (1973), y despues en una carrera musical extensísima que incluye discos como  Here Come The Warm Jets (1974), al que seguirán Taking Tiger Mountain (By Strategy) (1974) y Another Green World (1975) y luego otros muchos mas experimentales como  Ambient 1: Music for Airports, The Plateaux of Mirror, Day of Radiance y On Land que inauguraron la musica ambient, de electrónica difusa y sugerente.

Pero ahora  se revela como alguien que no solo compone, sino que piensa en lo que compone. Por ejemplo "El sentido de trabajar no es producir grandes cosas todo el tiempo, sinoestar preparado para cuando te resulte posible hacerlo", o bien "La cultura es todo lo que no tenemos que hacer" y también, "La belleza es lo que sentís cuando se superan tus expectativas de comportamiento y percepción" y asi sigue desplegandose a través de estas 100 ideas que conforman un fresco grandioso de uno de los creadores mas interesantes y perspicaces de la musica contemporánea.

Agradezco de los editores rosarinos por este libro. Me permitío asomarme a lo subjetivo de una persona  que era hasta entonces, para mí, un personaje de la musica y que ahora, a partir de sus - a veces - desconcertantes reflexiones, se ha convertido en alguien mas familiar, como si hubiera dialogado personalmente con él en una tarde perdida en Inglaterra.


(1) 
Borges para millones. Entrevista realizada en la Biblioteca Nacional en 1979




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